El Afeitado

En la Medina de Tetuán tuve la oportunidad de comprobar que los hombres acuden bastante a las barberías, hay muchas por todos lados. Este hombre apareció mientras el barbero tomaba café y hablaba conmigo. Dejó el café a un lado, y a mi casi que también(me vino bien que lo hiciera para poder tomar las fotos), para atender a su cliente: enjabonado, afeitado, recorte del bigote y finalmente el masaje. Fue un acto muy tranquilo y sosegado, con una dedicación que se extendió bastante en el tiempo, tanto que al cliente que esperaba le afloró el sueño ;-).

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